La confirmación de la peste porcina africana (PPA) en jabalíes en Cataluña a finales de 2025 ha cambiado el marco en el que operamos como sector. Tras más de tres décadas sin casos, el porcino español convive de nuevo con una enfermedad que no supone ningún riesgo para la salud pública, pero sí impacta de forma directa en la sanidad animal, el comercio exterior y la planificación empresarial.
Focos en fauna silvestre y nueva zonificación europea
A fecha 24 de febrero de 2026, el Ministerio de Agricultura confirma 162 casos notificados en jabalíes silvestres, distribuidos en 31 focos (3 primarios y 28 secundarios), todos concentrados en la provincia de Barcelona. No hay ninguna explotación porcina afectada.
La enfermedad sigue limitada exclusivamente a fauna silvestre, dentro del perímetro de contención establecido, con 222 puntos de control activos.
El paso más relevante en las últimas semanas ha sido la aprobación por parte del Comité PAFF de la nueva zonificación oficial propuesta por España. Se establecen dos áreas:
- Zona Restringida II (ZRII): área donde se ha detectado el virus en jabalíes.
- Zona Restringida I (ZRI): área de vigilancia alrededor de la zona infectada.
Esta delimitación, regulada por el Reglamento (UE) 2023/594, permite autorizar movimientos de animales y productos desde estas zonas siempre que se cumplan estrictas medidas de bioseguridad y control.
Para el sector esto supone mayor complejidad operativa, pero también evita el escenario inicial de bloqueos totales.
Exportaciones: récord histórico en un entorno más frágil
La PPA aparece en un modelo claramente exportador. En 2025, las exportaciones españolas de carne y preparados de porcino a terceros países alcanzaron 1,35 millones de toneladas, un 2,6% más que en 2024, marcando un nuevo máximo histórico en valor.
Sin embargo, el mapa comercial se ha vuelto más exigente.
China mantiene el principio de regionalización y continúa abierta al producto español bajo este enfoque. Corea del Sur incrementa compras y consolida su posición estratégica. Reino Unido mantiene crecimiento.
En cambio, Japón, Filipinas y México han cerrado temporalmente su mercado tras la detección de PPA en fauna silvestre, lo que afecta especialmente al producto de mayor valor añadido.
Las organizaciones sectoriales estiman que, si estas restricciones se prolongan, el impacto podría aproximarse a los 2.000 millones de euros.
Mercado interior: señales de ajuste y primeros indicios de recuperación
Durante la segunda mitad de 2025, la combinación de menor demanda exterior en determinados destinos, incertidumbre sanitaria y costes elevados generó presión bajista sobre el cerdo cebado.
Sin embargo, las últimas sesiones de la lonja de Lleida apuntan a un cambio de tendencia. El porcino encadena subidas tras partir de niveles especialmente bajos, apoyado en:
- Reducción estacional de la oferta tras el pico de enero.
- Mejora de precios en otros países comunitarios, especialmente Alemania.
- Reajuste progresivo del mercado tras absorber el impacto inicial.
La volatilidad no ha desaparecido, pero parte del ajuste ya se ha producido.
2026: año de adaptación estratégica
En este contexto, 2026 no es un año de expansión, sino de gestión inteligente.
Bioseguridad. Mantener el foco en granja, transporte y control sanitario es prioritario para preservar el estatus sanitario del porcino doméstico.
Estrategia comercial. Reforzar mercados que aceptan regionalización, trabajar en reaperturas y diversificar destinos es clave para proteger el valor.
Gestión de márgenes. Coordinación entre producción, industria y comercialización será determinante para mantener competitividad.
En Cárnicas Iruña trabajamos con una estructura integrada dentro de Sigma Kreas que nos permite controlar cada fase de la cadena y adaptarnos con rapidez a escenarios cambiantes. En momentos de incertidumbre, la trazabilidad, la bioseguridad y la planificación rigurosa dejan de ser ventajas competitivas y pasan a ser requisitos básicos.

