Edificios de varias plantas dedicados a la producción porcina. En China este tipo de instalaciones ya es una realidad y forman parte de la estrategia del país para reforzar su producción de carne.
Son las llamadas granjas verticales de cerdos, instalaciones donde miles de animales se crían en diferentes niveles dentro de un mismo edificio. Un ejemplo conocido es el complejo construido en Ezhou (provincia de Hubei), formado por dos torres de 26 plantas que, a pleno rendimiento, puede producir alrededor de 1,2 millones de cerdos al año.
El objetivo de este modelo es claro: producir más en menos superficie, con instalaciones muy tecnificadas y un control sanitario muy estricto. Tras la crisis de peste porcina africana que afectó gravemente a la cabaña china en 2018, el país ha apostado por sistemas productivos altamente controlados y automatizados.
Una idea que empieza a explorarse en otras zonas de Asia
Aunque China concentra la mayoría de estos proyectos, el concepto de granjas porcinas en edificios de varios pisos también se está estudiando en otros territorios con fuerte presión sobre el suelo.
Por ejemplo, en Hong Kong se han planteado proyectos de granjas porcinas verticales dentro de los planes para modernizar la producción ganadera y optimizar el uso del terreno disponible. En el propio sector ya existían precedentes de instalaciones de varios niveles en China, con edificios de siete o nueve plantas que alojan miles de cerdas reproductoras.
El modelo que se ha desarrollado en España
El porcino en España ha evolucionado de forma diferente.
Aquí el crecimiento del sector se ha basado principalmente en granjas distribuidas en el territorio que trabajan integradas dentro de una misma cadena productiva: granjas, fábricas de pienso, transporte y plantas de transformación.
Un ejemplo de este modelo es el Grupo Mazana, empresa aragonesa con una amplia red de granjas y actividad vinculada al porcino. En 2025 el grupo pasó a ser socio mayoritario de Sigma Kreas, holding navarro que agrupa varias empresas del sector, entre ellas Cárnicas Iruña.
Esta estructura permite conectar diferentes fases de la cadena —granjas, fabricación de piensos, logística y despiece— dentro de un mismo sistema productivo. En el caso de Cárnicas Iruña, la empresa se encarga del despiece y comercialización de carne de cerdo procedente de granjas integradas en el entorno, lo que facilita la trazabilidad y el control del proceso productivo. carnicas-iruna
Por qué el porcino europeo ha seguido otro camino
Las granjas verticales responden en gran medida a las condiciones específicas de países con alta densidad de población y escasez de suelo agrícola.
En Europa, en cambio, el sector porcino se ha desarrollado con una estructura territorial más distribuida, donde las explotaciones se reparten en diferentes zonas rurales y se conectan con fábricas de pienso y plantas de transformación cercanas.
Este modelo tiene algunas ventajas claras:
- diversifica la producción entre distintas explotaciones
- mantiene actividad económica en zonas rurales
- reduce la concentración de riesgos sanitarios en un único punto
Al mismo tiempo, las granjas verticales también presentan posibles ventajas, como un mayor control ambiental dentro de la instalación o una producción muy concentrada en espacios reducidos.
Por ahora, las condiciones regulatorias, territoriales y productivas en Europa han favorecido el desarrollo de sistemas distribuidos frente a grandes complejos verticales.
¿Veremos granjas rascacielos en España?
Las granjas verticales porcinas siguen siendo un modelo muy ligado a Asia y a sus necesidades productivas.
En España, el porcino continúa creciendo a partir de redes de granjas integradas en el territorio, conectadas con fábricas de pienso y centros de transformación cercanos.
La evolución tecnológica y las nuevas exigencias sanitarias podrían abrir debates en el futuro. Pero, por ahora, el modelo que domina en Europa sigue siendo el de producción distribuida.
La pregunta es inevitable: si la tecnología sigue avanzando y la presión sobre el suelo aumenta, ¿llegaremos a ver algún día granjas verticales de cerdos también en España?

