En 2026 el bienestar animal en porcino sigue siendo clave. Lo que realmente marca la diferencia este año no es el concepto, sino la inestabilidad normativa y cómo la gestionamos quienes tenemos que organizarnos en granja y en planta. En Cárnicas Iruña preferimos hablar de lo que está pasando, sin adornos y sin cambiar de criterio cada vez que se mueve el BOE.
Bienestar porcino 2026: criterio propio en medio de una normativa cambiante
En los últimos años se han ido acumulando normas sobre bienestar y manejo en porcino. El Real Decreto 306/2020 sigue siendo la base para las explotaciones; el Real Decreto 364/2023 reforzó la figura del veterinario de explotación; y en 2025 llegó el Real Decreto 809/2025, con cambios en densidades y condiciones que debían entrar en vigor en marzo de 2026.
El problema es que, a comienzos de febrero, el propio Ministerio ha abierto la puerta a derogar este último Real Decreto antes de que llegue a aplicarse, alegando la situación del sector. En la práctica, quienes trabajan en granja y quienes trabajamos en industria hemos pasado en pocos meses de “hay que preparar inversiones obligatorias” a “quizá volvemos al marco anterior”.
Desde nuestra planta de Lumbier, esto no es un debate jurídico: necesitamos claridad para decidir con qué explotaciones trabajamos, qué nivel exigimos y qué compromiso trasladamos a nuestros clientes. No podemos redefinir nuestro criterio cada vez que cambia un artículo.
Lo que sí tenemos claro en Cárnicas Iruña
Más allá de cómo termine el proceso de derogación, nuestra posición es sencilla y coherente con lo que somos como grupo integrado:
- Trabajamos con explotaciones que van más allá del mínimo legal puntual. El bienestar no puede subir y bajar al ritmo de cada modificación normativa. Se refleja en la homogeneidad de la canal, en las incidencias y en la confianza del cliente.
- La trazabilidad es estructural, no coyuntural. Nuestros sistemas están pensados para recoger de forma estable el origen y las condiciones de producción, no para adaptarse a cada giro regulatorio.
- El discurso comercial tiene que sostenerse en auditorías y visitas. Cuando hablamos de bienestar y manejo, queremos poder respaldarlo con datos, certificaciones y procesos reales.
Formamos parte de un grupo que integra ganadería, fabricación de piensos y despiece, con 15.000 hembras de reproducción y 120.000 plazas de engorde, y con certificaciones como Welfair e IFS Food carnicas-iruna. Eso nos obliga a pensar a medio y largo plazo. Las decisiones en instalaciones, relaciones con granjas y organización de planta no pueden depender de vaivenes a corto plazo.
Mirar al sector sin ruido
Es evidente que cada nueva exigencia supone más registros, más supervisión y más incertidumbre. Pero también es cierto que un manejo más ordenado suele traducirse en menos incidencias y en una materia prima más homogénea.
En un contexto de mercado exigente y márgenes ajustados, nuestra apuesta es seguir afinando procesos y criterios sin cambiar de rumbo cada vez que hay una novedad normativa. Preferimos coherencia a corto plazo y solidez a largo plazo. Desde la granja hasta la sala de despiece.

